Estilos

Entre las maravillas de Euclides y las realidades terrenales

Los representantes políticos reclaman competitividad mientras en Madrid se muestran cinco extraordinarias imágenes del cosmos captadas por el telescopio espacial Euclides

JULIO MIRAVALLS | 23 de mayo de 2024
Asegura el director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher, que la ESA ha hecho “un rápido y sustancial progreso, en primer lugar, con los lanzadores...”.

Menos mal, para él, que además de hablar de cohetes y otros asuntos terrenales tenía también la ocasión de mostrar las fantásticas imágenes del telescopio espacial Euclides que se han presentado específicamente hoy en Madrid, en la sede científica de la ESA. Eso sí que da para presumir.

Se refiere Aschbacher, cuando habla de progreso, a que se ha programado un vuelo inaugural para el cohete Ariane 6 “en las primeras dos semanas de julio”. Además de estar haciendo planes para “la explotación” comercial de un gigantesco propulsor que ha de reemplazar de golpe y porrazo al Ariane 5, retirado en la práctica tras un incidente grave. Aunque la cosa es que ambos deberían tener un largo periodo de convivencia para distintas misiones. Pero el 6 se ha retrasado mucho, desde la primera previsión de estrenarse en 2020, y el 5 despierta muy poca confianza.

La declaración del director se produjo hoy, en el Consejo de ministros espaciales de la ESA celebrado en Bruselas, en el que Thomas Dermine ministro de ciencia y representante de Bélgica, actuando como copresidente de la reunión, lamentó que no salga de ella mandato específico alguno, al estar en vísperas de elecciones en la UE. No todos los países de la ESA son de la UE ni todos los de la UE están en la ESA, pero el peso de la Unión es fundamental. Es el primer cliente.



“También preparamos el desafío del lanzador europeo, considerando equipar a Europa con una amplia gama competitiva de opciones de transporte espacial locales, en estrecha cooperación con la Comisión Europea, que es nuestro mayor cliente de servicios de lanzamiento”, añade Aschbacher.

Josef Aschbacher, durante el Consejo de ministros espaciales de la ESA.

Puerto espacial

“Estamos preparando el puerto espacial europeo para la próxima generación de lanzadores. También preparamos la entrega de los servicios de lanzamiento de Vega C [el único cohete operativo ahora mismo de la ESA, de menor potencia], como operador y proveedor de servicios de lanzamiento. Y, por último, estamos actualizando el marco legal para la explotación de los lanzadores. Hemos dado grandes pasos en lo civil, con un plan ambicioso que incluya un mayor protagonismo de la comercialización”.

Como ya se recogió en la bitácora de este Apunte, la ESA ha firmado contratos con la compañía espacial franco-alemana Exploration Company y con la franco-italiana Thales Alenia Space para desarrollar vehículos de carga para la órbita terrestre baja. Furgonetas espaciales, por decirlo de un modo gráfico, que en el futuro se podrían modificar para transportar personas. Así empezó SpaceX a atender la ISS.

Aschbacher anuncia que, además de los dos nuevos astronautas europeos a los que se les asignarán viajes a la Estación Espacial Internacional en 2026, los otros tres de la promoción recién graduada también viajado al espacio para 2030.

La ESA tiene planteamientos sobre aplicación de energía verde, investigada por y para el espacio, y la brillante actividad de vigilancia del estado de la Tierra ejercida por los satélites de Copérnico, que en otras circunstancias le habrían servido a la agencia para lucir grandes éxitos. Pero parece que le han atropellado las urgencias del momento, mientras tiene que contratar cargas en los lanzamientos de SpaceX para terminar de poner en órbita los satélites de Galileo. Y asientos de pasajeros, para enviar astronautas a la Estación Espacial.

Competitividad y eficiencia

En lo que pomposamente se denomina “debate” del Consejo, los representantes de todos y cada uno de los países leyeron discursos que llevaban preparados, a modo de declaración nacional, con un par de palabras repetidas hasta el aburrimiento, “competitividad” y “eficiencia”, que incluyen en si mismas cierta carga de reproche.

Desde el Reino Unido se expresa directamente que “no hay temer al futuro”, sino “abrazarse al cambio”, y otras voces reclaman que cambie la política industrial de la Agencia.

Una política que hace cuatro años Jan Wörner, entonces director general saliente de ESA, explicaba así a este lego, al preguntarle por qué no se plantean desarrollar cohetes reutilizables: “Desde luego, la reutilización es una cosa excelente y parece que Elon Musk tiene gran éxito. Y tal vez también Jeff [Bezos, dueño de Blue Origin]. Pero hay que ver cómo encaja eso con el mercado europeo. Nosotros también buscamos la reusabilidad, no sólo para los cohetes...”.

En este punto, aquella respuesta se enredaba con la ‘realidad europea’ y la aspiración de ser potencia espacial: “Asumamos que vamos a pagar al año diez lanzamientos. Podríamos decir veinte, pero calculemos con diez. Y que tenemos la posibilidad de usar un mismo cohete diez veces. Eso significa que construiríamos sólo un cohete nuevo al año. Y disponer de la estructura industrial necesaria lo haría muy caro. Tal vez diez veces más caro, o seis veces. Así que es una situación para responder sí y no. Nuestro mercado es diferente. Claro que podríamos acudir al mercado global, pero lo que tenemos que intentar del mercado global es conseguir proyectos. Cuantos más mejor”.

O, dicho con más claridad, la misión financiera de la ESA es retornar con contratos industriales el dinero que aporta cada uno de sus socios. Lo cual puede estar bien desde el punto de vista particular de cada nación y ayuda, e incluso obliga, a que todas tengan que desarrollar algunas tecnologías punteras. Pero parece bastante reñido con la idea de competitividad.

Lo sentenció el copresidente belga Dermine con un solo dato: “Es muy difícil competir con Estados Unidos y China, cuando de los impuestos [en Europa] sólo se aportan 30 euros al año por persona”. La mayoría de los asistentes con voz considera necesario, obviamente, una mayor colaboración público-privada: más dinero público y más inversión privada.

Y queda la cuestión del contexto bélico que vive el continente desde la invasión rusa de Ucrania. El mismo representante de Bélgica advierte que hay que valorar las inversiones y aplicaciones de “tecnologías de doble uso”, civil y militar, para poder destinar fondos militares al espacio, igual que hacen estadounidenses y chinos.

Es otro argumento que se repite: el espacio es también una cuestión de seguridad en el momento actual. Civil y militar.

“Bélgica dijo que podía hacer más y ha aumentado un 30% su aportación contando con fondos militares”, concreta Dermine.


NOTA DE PRENSA DE ESAC

El satélite Euclid de la ESA celebra los primeros resultados científicos con unas imágenes deslumbrantes del cosmos

En la sede madrileña de la Agencia Espacial Europea, que alberga el centro científico (por eso se llama ESAC, con la C incluida), se han presentado hoy cinco nuevas imágenes del universo captadas por la misión Euclides (Euclid en inglés), con una nitidez y profundidad ”sin precedentes” según los expertos.

La comunicación facilitada por ESAC explica que «estas imágenes, nunca antes vistas, demuestran la capacidad de Euclid para desentrañar los secretos del cosmos y permitirán a los científicos buscar planetas errantes, utilizar las lentes creadas por galaxias para estudiar materia misteriosa y explorar la evolución del universo.

Las nuevas imágenes forman parte de las primeras observaciones públicas de Euclid (Euclid 's Early Release Observations, ERO). Acompañan a los primeros datos científicos de la misión, que también se han hecho públicos hoy, y a diez próximos artículos científicos. Este tesoro llega menos de un año después del lanzamiento del telescopio espacial y aproximadamente seis meses después de que obtuviera sus primeras imágenes a todo color del cosmos.

“Euclid es una misión única e innovadora y estos son los primeros conjuntos de datos que se hacen públicos, es un hito importante”, afirma Valeria Pettorino, científica del proyecto Euclid de la ESA. “Las imágenes y los hallazgos científicos obtenidos son impresionantemente diversos en cuanto a los objetos y las distancias observadas. Incluyen una variedad de aplicaciones científicas y, sin embargo, representan tan solo 24 horas de observaciones. Son solo una muestra de lo que Euclid puede hacer. Estamos deseando recibir los datos de los próximos seis años”.

El total de las primeras observaciones se centró en 17 objetos astronómicos, desde nubes cercanas de gas y polvo hasta cúmulos lejanos de galaxias, antes de comenzar con el programa principal de Euclid. Este programa principal pretende desvelar los secretos del cosmos oscuro y revelar cómo y por qué el universo tiene el aspecto que vemos hoy.

“Este telescopio espacial pretende abordar las mayores cuestiones abiertas de la cosmología”, añade Valeria. “Y estas primeras observaciones demuestran claramente que Euclid está más que a la altura de la tarea”.

Resultados sin precedentes

Euclid rastreará los cimientos ocultos en forma de red del cosmos, cartografiará miles de millones de galaxias en más de un tercio del cielo, explorará cómo se formó y evolucionó el universo a lo largo de la historia cósmica y estudiará los más misteriosos de sus componentes fundamentales: la energía y la materia oscuras.

Las imágenes obtenidas por Euclid son al menos cuatro veces más nítidas que las que podemos tomar con telescopios terrestres. Cubren grandes extensiones de cielo a una profundidad sin igual y permiten observar el universo lejano con luz visible e infrarroja.

“No es exagerado decir que los resultados que estamos viendo de Euclid no tienen precedentes”, afirma la directora de Ciencia de la ESA, la profesora Carole Mundell. “Las primeras imágenes de Euclid, publicadas en noviembre, ilustraron claramente el vasto potencial del telescopio para explorar el universo oscuro y esta segunda tanda no es diferente”.

“La belleza de Euclid es que cubre grandes regiones del cielo con gran detalle y profundidad, y puede capturar una amplia variedad de objetos diferentes en la misma imagen, desde los más tenues a los más brillantes, desde los más distantes a los más cercanos, desde los cúmulos de galaxias más masivos a los pequeños planetas. Obtenemos una visión muy detallada y muy amplia a la vez. Esta asombrosa versatilidad ha dado lugar a numerosos resultados científicos novedosos que, cuando se combinen con los resultados de la exploración de Euclid en los próximos años, alterarán significativamente nuestra comprensión del universo”.

Aunque visualmente impresionantes, las imágenes son mucho más que bonitas instantáneas: revelan nuevas propiedades físicas del universo gracias a las novedosas y únicas capacidades de observación de Euclid. Estos secretos científicos se describen con más detalle en una serie de documentos de apoyo publicados por la colaboración Euclid, disponibles mañana en arXiv, junto con cinco documentos de referencia clave sobre la misión.

Los primeros descubrimientos muestran la capacidad de Euclid para buscar planetas “errantes” que flotan libremente, con solo cuatro veces la masa de Júpiter, en regiones de formación estelar; estudiar las regiones exteriores de los cúmulos estelares con un detalle sin precedentes; y cartografiar diferentes poblaciones estelares para explorar cómo han evolucionado las galaxias a lo largo del tiempo. Revelan cómo el telescopio espacial puede detectar cúmulos estelares individuales en grupos y cúmulos de galaxias lejanos; identificar una amplia colección de nuevas galaxias enanas; ver la luz de las estrellas arrancadas de sus galaxias de origen, y mucho más.

Euclid produjo este primer catálogo en un solo día, revelando más de 11 millones de objetos en luz visible y 5 millones más en luz infrarroja. Este catálogo ha dado lugar a importantes descubrimientos científicos.

“Euclid evidencia la excelencia europea en ciencia de vanguardia y tecnología puntera, y pone de manifiesto la importancia de la colaboración internacional”, afirma el Director General de la ESA, Josef Aschbacher. “La misión es el resultado de muchos años de arduo trabajo de científicos, ingenieros e industrias de toda Europa, y de miembros del consorcio científico Euclid de todo el mundo, todos ellos reunidos por la ESA. Pueden estar orgullosos de este logro: los resultados no son hazaña pequeña para una misión tan ambiciosa y una ciencia fundamental tan compleja. Euclid se encuentra en el comienzo de un apasionante viaje para cartografiar la estructura del universo”.

Presentación de las imágenes

Abell 2390

La imagen de Euclid del cúmulo de galaxias Abell 2390 revela más de 50.000 galaxias y muestra un bello despliegue de lentes gravitacionales, con arcos curvos gigantes en el cielo, algunos de los cuales son en realidad múltiples vistas del mismo objeto distante. Euclid utilizará las lentes gravitacionales (por las que la luz que nos llega de galaxias lejanas se curva y distorsiona por efecto de la gravedad) como una técnica clave para explorar el universo oscuro, midiendo indirectamente la cantidad y distribución de materia oscura tanto en los cúmulos de galaxias como en otros lugares. Los científicos de Euclid también están estudiando cómo han cambiado con el tiempo las masas y el número de cúmulos de galaxias en el cielo, lo que revelará más datos sobre la historia y la evolución del universo.

La vista recortada de Euclid de Abell 2390 muestra la luz que penetra en el cúmulo procedente de estrellas que han sido arrancadas de sus galaxias de origen y se encuentran en el espacio intergaláctico. Ver esta “luz intracúmulo” es una especialidad de Euclid, y estas huérfanas estelares pueden permitirnos “ver” dónde se encuentra la materia oscura.

Messier 78

Esta impresionante imagen muestra Messier 78, un vibrante vivero estelar envuelto en polvo interestelar. Euclid se adentró en él con su cámara infrarroja, mostrando por primera vez regiones ocultas de formación estelar, cartografiando sus complejos filamentos de gas y polvo con un detalle sin precedentes, y descubriendo estrellas y planetas recién formados. Los instrumentos de Euclid pueden detectar objetos con una masa unas pocas veces superior a la de Júpiter y sus “ojos” infrarrojos revelan más de 300 000 nuevos objetos solo en este campo de visión. Los científicos están utilizando este conjunto de datos para estudiar la cantidad y proporción de estrellas y objetos más pequeños (subestelares) que se encuentran en este lugar, algo clave para comprender la dinámica de cómo se forman las poblaciones estelares y cómo cambian con el tiempo.

NGC 6744

En esta imagen Euclid muestra NGC 6744, un arquetipo del tipo de galaxia que actualmente forma la mayoría de las estrellas del universo local. El gran campo de visión de Euclid cubre toda la galaxia y capta no solo la estructura espiral a gran escala, sino también exquisitos detalles a pequeñas escalas espaciales. Por ejemplo, las líneas de polvo en forma de plumas que emergen como “espolones” de los brazos espirales y que se muestran aquí con una claridad increíble. Los científicos están utilizando este conjunto de datos para comprender cómo se relacionan el polvo y el gas con la formación estelar; determinar cómo se distribuyen las diferentes poblaciones estelares en las galaxias y dónde se están formando estrellas actualmente; y desentrañar la física que subyace a la estructura de las galaxias espirales, algo que todavía no se entiende completamente después de décadas de estudio.

Abell 2764 (y la estrella brillante)

Esta vista muestra el cúmulo de galaxias Abell 2764 (arriba a la derecha), que comprende cientos de galaxias dentro de un vasto halo de materia oscura. Euclid capta multitud de objetos en esta zona del cielo, incluidas galaxias lejanas, cúmulos más distantes y galaxias que interactúan y expulsan chorros y envolturas de estrellas. Esta vista completa de Abell 2764 y sus alrededores —obtenida gracias a la impresionante amplitud del campo de visión de Euclid— permite a los científicos determinar el radio del cúmulo y ver sus alrededores con galaxias lejanas todavía en el encuadre. Las observaciones de Euclid de Abell 2764 también están permitiendo a los científicos explorar más a fondo las galaxias en la lejana edad oscura cósmica, como con Abell 2390.

También se ve aquí una estrella muy brillante en primer plano que se encuentra dentro de nuestra propia galaxia (V*BP-Phoenicis/ HD 1973, una estrella de nuestra galaxia en el hemisferio sur que es lo suficientemente brillante como para que la podamos ver con nuestros ojos). Cuando miramos una estrella a través de un telescopio, su luz se dispersa hacia el exterior formando un halo circular difuso debido a la óptica del telescopio. Euclid se diseñó para que esta dispersión fuera lo más pequeña posible. Como resultado, la estrella causa pocas perturbaciones, lo que nos permite captar tenues galaxias lejanas cerca de la línea de visión sin ser cegados por el brillo de la estrella.

Grupo Dorado

Aquí, Euclid capta las galaxias que están evolucionando y fusionándose “en acción” en el grupo de galaxias de Dorado, que tiene hermosas colas de marea y envolturas como resultado de las interacciones que se están produciendo. Los científicos están utilizando este conjunto de datos para estudiar cómo evolucionan las galaxias, mejorar nuestros modelos de la historia cósmica y comprender cómo se forman las galaxias dentro de halos de materia oscura. Esta imagen muestra la versatilidad de Euclid: se ve una amplia variedad de galaxias, desde muy brillantes hasta muy débiles. Gracias a su combinación única de gran campo de visión, gran profundidad y alta resolución espacial, Euclid puede captar detalles diminutos (cúmulos estelares), más amplios (núcleos de galaxias) y extensos (colas de marea), todo en un mismo fotograma. Los científicos también están buscando cúmulos estelares individuales lejanos conocidos como cúmulos globulares para reconstruir su historia y dinámica galácticas.

Acerca de Euclid

Euclid es una misión europea, construida y operada por la ESA, con contribuciones de la NASA. El consorcio Euclid, formado por más de 2000 científicos de 300 institutos de 15 países europeos, Estados Unidos, Canadá y Japón, es responsable de proporcionar los instrumentos científicos y el análisis de datos científicos. La ESA seleccionó a Thales Alenia Space como contratista principal para la construcción del satélite y su módulo de servicio, con Airbus Defence and Space elegido para desarrollar el módulo de carga útil, incluido el telescopio. La NASA proporcionó los detectores del espectrómetro y fotómetro de infrarrojo cercano, NISP. Euclid es una misión de clase media en el Programa de Visión Cósmica de la ESA».




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