Estilos

¿Quién se viene conmigo a la Luna?

La llegada de la 'primera nave comercial' al satélite, la estadounidense Odiseo, es un paso más en la diversificación de la carrera espacial. No ha sido el primer intento privado en los últimos cinco años

JULIO MIRAVALLS | 24 de febrero de 2024
En 2010, un ingeniero informático israelí, que trabajaba para los servicios de inteligencia de su país, publicó una pregunta en su muro de Facebook: “¿Quién se viene conmigo a la Luna?”.

La cuestión no tenía que ver con su trabajo en el Gabinete del Primer Ministro. En realidad era la consecuencia de una noche loca en el Majanet, que viene a ser un supercampus de la creatividad que dura tres días, en el que los emprendedores israelíes (ya saben: Israel, Startup-Nation) lanzan, debaten y tratan de poner en pie las ideas más extrañas que se les puedan ocurrir.

Yariv Bash, el autor de la provocadora pregunta, había participado en la organización y desarrollo del imaginativo festival. Allí había establecido con Kafir Damari y Yonatán Weintraub una especie de reto a tres, del tipo, ¿a qué no hay narices de hacer…?

El desafío era construir una nave espacial superbarata para hacerla llegar hasta la Luna. Una empresa privada. El proyecto se llamó Beresheet. La historia está contada con detalle en el libro titulado igual que la dichosa pregunta (Nagrela Editores) y, por resumir, estuvo muy lejos de las posibilidades económicas imaginadas por los tres lanzados emprendedores.

Pero se las arreglaron para encontrar el dinero, desde amigos y familiares hasta financiación gubernamental. Construyeron el cohete y una cápsula que llegó a la Luna en abril de 2019. Envió fotos del satélite desde apenas unos kilómetros de distancia. Se estrelló. Y fue una gran hazaña.



El viaje de Odiseo

Ayer, viernes, la nave Odiseo, diseñada y construida por Intuitive Machines y apadrinada por la NASA, logró lo que la Agencia Espacial define como “un aterrizaje suave” en la Luna, lo que supone la primera llegada al satélite de un vehículo estadounidense en más de 50 años (desde el Apolo 17, en 1972) que es, además, el primer aterrizaje comercial.

La NASA, no obstante, lo inscribe en su programa Artemis, para el regreso a la Luna, que contará con desarrollos propios (subcontratados) y de empresas privadas. Además de aportaciones de otras agencias espaciales, como la ESA, que construye el módulo de servicio, imprescindible para el viaje de astronautas dentro de un par de años.

Entre tanto, hay que recordar que durante los últimos años ha habido muchos intentos de llegar al satélite, y no precisamente todos fallidos. La última en conseguirlo, aunque cayó patas arriba, fue la nave japonesa SLIM, a la que le falló un motor. Al menos consiguió hacer fotos, enviarlas y soltar algunos pequeños rover exploradores.

China ha colocado dos naves Chang’e en la superficie lunar, en 2019 y 2020, logrando el primer aterrizaje en la cara oculta con la primera y el envío de muestras a la Tierra, con la segunda de ellas. Pero ya en 2013 logró depositar un explorador robótico al que bautizó como ‘conejo de jade’.

El plan que anunciaban los chinos aventuraba enviar astronautas en 2020. No consta que ni siquiera lo hayan intentado, aunque sus comunicaciones tienden a ser un tanto herméticas en asuntos tan delicados. Los rusos decían por entonces que el programa lunar chino tenía claros propósitos militares.

La India posó el vehículo Chandrayaan-3 muy cerca del polo sur lunar en agosto del pasado año.

Algunos fracasos

Y, en el capítulo de los pinchazos más sonoros, hay que mencionar al carguero robótico Peregrine, de la estadounidense Astrobotic (empresa conjunta de Boeing y Lockheed Martin), lanzada el pasado enero desde Cabo Cañaveral por un cohete Vulcan de la ULA (que debutaba).

La nave, asimilada también por el programa Artemis de NASA como una pieza muy importante para llevar suministros en lo que podrían ser futuras colonias lunares, perdió la orientación al encender sus propios motores y no fue capaz de encontrar el camino hacia la Luna.

También Rusia, que apenas sigue en la carrera espacial, aunque dispone de tecnología antigua pero bien probada (su invasión de Ucrania le aparta de cualquier posibilidad de obtener financiación y colaboración externa), mordió el polvo lunar con su sonda Luna-25, lanzada el pasado agosto para intentar alunizar el polo sur del satélite.

La carrera espacial ya no se parece en nada al excitante chute de adrenalina política que llevó a John F Kennedy a prometer llegar a la Luna en menos de 10 años (lo dijo en 1962, ocurrió en 1969), cuando Estados Unidos ni siquiera disponía de un cohete capaz de propulsar un vehículo más allá de la órbita terrestre. Pero ahora, tras haberse enfriado durante decenios, vuelve a cobrar temperatura.

Ahora los esfuerzos de diversifican y reparten intereses entre entidades privadas y públicas, porque se huele a negocio. Las grandes aventuras siempre han sido por motivos bélicos o económicos. Hasta Colón navegó hacia el oeste con la esperanza de encontrar un camino más corto hacia las riquezas de Oriente. Aventuras locas, como la de los jóvenes israelíes del proyecto Beresheet, sólo por demostrar que eran capaces de hacerlo, son en realidad una rareza de la raza humana.


Odiseo, yacente de costado

El director de Intuitive Machines, Steve Altemus, explica el alunizaje de Odiseo. /Intuitive Machines

Pese a que de primeras se anunció que la nave Odiseo había conseguido un aterrizaje suave, parece que no fue algo tan elegante. Según explicó en rueda de prensa Steve Altemus, director ejecutivo de Intuite Machines, en realidad al vehículo le falló una patita y quedó tumbado sobre un costado en la superficie lunar. No obstante, la empresa asegura que los sistemas funcionan y los paneles solares están en condiciones de captar energía. Lo único que no va bien son las comunicaciones, que no se están emitiendo con la potencia necesaria, debido a la mala postura de las antenas, lo cual supone que necesita conectarse con estaciones de recepción más capaces de captar la debilitada señal.




996 palabras / etiquetas: Carrera espacial, la Luna, NASA, Odiseo, proyecto Beresheet
URL permanente: https://apuntelego.es/apuntes/2024/20240224_quien_viene_la_luna.html


**PUBLICIDAD**

LA AVENTURA DEL ESPACIO VUELVE A COBRAR TEMPERATURA