Sábado, 17 de enero de 2026


Anochecida tras una intensa nevada que dejó todo el día de hoy sin energía las placas solares. /JM

Consulta popular

Los gobiernos y sus dependencias han tomado por costumbre ponerse nombres rimbombantes, quizás para fingir que hacen mucho y que no se note todo lo que no hacen. Véase el caso del 'ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico'. O sea, justamente el ministerio de los apocalipsis, que transita entre los fantasmas del “queda inaugurado este pantano”, que ahora no podría hacer porque sería facha (aunque sirviera para evitar trágicas inundaciones), y el “queda clausurada esta central nuclear”. O una especie de 'invierno nuclear', que es otra evocación del apocalipsis pasada de moda.

Lo del reto demográfico debe ser para pasar el rato, porque no esta claro si el reto es ‘la explosión demográfica’ con la que antes nos amenazaban, o el ‘envejecimiento’ del que nos acusan ahora a los que no nos hemos muerto todavía. Parece que vamos retrasadillos.

El asunto es que el primer ministro ha vuelto a salir con la cantinela de que su idea es cerrar las nucleares, lo cual parece síntoma de precampaña electoral (apelación a sus ‘verdes’ de cámara) tanto como que la bruja del CIS le acabe de vaticinar una encuesta que atribuye a su partido, fané y descangallao, una ventaja de nueve puntos sobre el PP. Probablemente también descuentan que acusando a Julio Iglesias de abusón sexual quedarán perdonados todos los suyos guarretes que han ido saliendo en los últimos tiempos. Y que el votante asqueado volverá a colocarse la pinza en la nariz.

Mientras, en lo que se refiere a la energía, hay que recordar que el mismo gobierno del primer ministro dijo que haría una ‘consulta popular’ (¿recurrirá al asesoramiento de la acreditada experiencia de Puigdemont?) para ver si la gente quiere cerrar o no la nuclear, empezando por Almaraz.

Nadie se ha molestado en explicar dónde se celebra esa consulta popular, que como mucho podría ser la que tiene en su web, medio escondida, el ministerio del largo nombre acabado en ‘demográfico’ (https://www.miteco.gob.es/es/energia/participacion/2025/detalle-participacion-publica-k-787.html), bajo el epígrafe de “Consulta pública previa sobre la Estrategia de Transición Justa 2026-2030”.

Podría ser, tal vez, aunque la palabra ‘nuclear’ no aparece por ninguna parte. Mejor no mencionarla, no sea que la gente pille la idea.

La encuesta hace preguntas cuyo sentido se le escapará a la mayoría de la población, con lo cual hasta parece una cuestión de justicia transitoria que la dejen tan a oscuras en el ministerio de ‘hágase-la-luz’. Total, que contesten sólo los que saben y entienden mucho de la materia y están muy al loro del asunto. Y quizás, mejor, ni ellos.

Primero piden la filiación detallada al que quiera opinar, nada de respuestas anónimas, y luego preguntan cosas como “¿Qué instrumentos considera más útiles para abordar la transición justa?”. ‘Fanfarrias y matasuegras, naturalmente’, es la respuesta más ajustada que cabe esperar.

La palabra ‘descarbonización’, embutida en la primera pregunta, sugiere que se habla de energía a calzón sin quitar. Aunque la palabra 'energía' apenas aparece en el texto como parte de la retahíla, pero no en las preguntas que, se supone, son el meollo de la consulta, calificada, por cierto, como “consulta previa”.

En fin, huele a pura maniobra de distracción, para luego hacer lo que al sanedrín de la estrategia le parezca que pueda rendir más votos. Supuestamente el gobierno espera “la opinión de particulares, organizaciones y entidades interesadas respecto del contenido que debería contener la nueva Estrategia, teniendo en cuenta el contexto actual”.

El contexto más actual, a día de hoy (sábado 17), es el mal tiempo y las nevadas como la de la foto. Que es de hace un ratito. Y que alguien tendría que explicar a la ciudadanía que cuando pasa esto, que cae un montón de nieve, las placas solares no dan ni un vatio de energía y los generadores eólicos, prudentemente, se suelen parar. Entonces, hay que tirar del gas, que emite CO2, de la nuclear y si el clima se pone tonto, hasta resucitar centrales de carbón para que se enciendan las bombillas. Que es lo que está haciendo Alemania desde que se desnuclearizó.

Pero si esta es la consulta pública que el primer ministro piensa utilizar como coartada para cerrar o mantener las centrales nucleares en España, habrá que insistir en que la palabrita mágica, ‘nuclear’, no aparece por ninguna parte en las páginas de la consulta. Así que igual hay otra aún más escondida.

Es, lo que se dice, transparencia, luz y taquígrafos del Siglo XXI. /Julio Miravalls