Martes, 23 de septiembre de 2025


Una carpa con la leyenda 'Policía científica' para ocultar el suceso a los ojos de los viandantes. /JM

Policía científica

Una manta tapando un bulto en la calle solía ser el macabro indicio de algún trágico suceso en la vía pública. Un cadáver.

La evolución ha incrementado el pudor. Una carpa con el rótulo 'Policía científica' invita a sospechar e imaginar que algo terrible ha pasado. Pero lo único cierto es que los investigadores trabajan a cubierto. Como esta mañana en la calle Arturo Soria, con una ambulancia parada y la calzada jalonada de pequeños indicadores amarillos, como los que se suelen ver en las películas para señalar casquillos. ¿Habrá sido un tiroteo...?

El suceso, luctuoso, invita a otras consideraciones. Un joven, con una moto eléctrica de alquiler, se ha estrellado contra un coche aparcado y luego contra otro en marcha. Ha muerto. Sobre un cono, señalando el cierre de un carril, se veía un casco rojo. ¿Lo llevaba puesto la víctima...?

Cualquiera que circule por el tráfico de la ciudad con un vehículo de dos ruedas está expuesto a un riesgo extra, respecto a los coches y autobuses. Pero, los exegetas de la 'nueva movilidad' deberían pensárselo, ¿es razonable que cualquiera pueda tomar una moto, una bicicleta, un patinete, un vehículo cuyo estado desconoce y de un tipo que tal vez nunca antes ha utilizado, sin otro requisito que disponer de la correspondiente cuenta de suscripción? /Julio Miravalls