PALABRAS SIN CORREGIR
Sábado, 5 de julio de 2025

Conjunciones y operadores booleanos. / Ilustración sobre una base creada con IA generativa.
'Disyungir' no es copular
Se ha propagado en titulares y contenidos periodísticos y, por contagio, al habla cotidiana de ilustres y pueblo llano, la costumbre de intercambiar y desnaturalizar las conjunciones disyuntivas y copulativas. Y no es lo mismo copular que disyungir, verbo que no existe en español, pero sería la evolución natural del latino disiungĕre, desunir, separar… del que proceden las voces ‘disyuntiva’, ‘disyunción’ y ‘disjunto’.
Entre las definiciones de la RAE para ‘disyunción’ se dice: “Relación de alternancia o exclusión entre dos o más términos”. Y la más canónica es “acción y efecto de separar y desunir”.
El frecuente uso de la disyuntiva ‘o’ en vez de la copulativa ‘y’ debería chirriar a cualquiera con un mínimo de conocimiento de lógica, gramática estructural, matemática o el más elemental lenguaje de programación.
Obsérvese, precisamente, el párrafo anterior. El uso de la ‘o’ disyuntiva indica que se presupone el chirrido para cualquiera que cumpla al menos una sola (o más, o todas) de las cuatro opciones de conocimiento. Si hubiéramos usado la copulativa, se requeriría cumplir necesariamente las cuatro. Pero ese no es el error habitual.
Lo que se ha hecho habitual es lo contrario. Y va contra la misma precisión de lenguaje, aunque pueda parecer ocasionalmente indiferente. En unas líneas de código, es imperdonable equivocar los operadores booleanos equivalentes a tales conjunciones, ‘AND’ y ‘OR’. Los resultados pueden ser totalmente diferentes. La 'o' separa diferentes opciones de validación. La 'y' reúne todas propuestas para una única opción de validación conjunta.
Pongamos un ejemplo salvaje sobre lo que significa utilizar la conjunción ‘o’. Imaginemos un titular que diga: “Franco o Pedro Sánchez, un ejemplo de gobierno dictatorial”. Y en este punto se levantan unos cuantos con las uñas afiladas hacía la yugular del autor del texto… Pero la proposición es cierta. Nadie (ni siquiera sus acérrimos fieles) discutirá que Franco ejerció el gobierno de España como dictador. Luego su referencia convalida el enunciado, aunque el otro mencionado no cumpla la condición (y si alguien piensa que también lo hace, no es asunto de esta pieza).
Usar la ‘o’ no garantiza que toda una serie de menciones en el enunciado sean ciertas, respecto a la proposición.
“En el nuevo Comité Ejecutivo Nacional del PP entran Juanfran Pérez Llorca, mano derecha de Carlos Mazón en el PP valenciano; Antonio Sanz, consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía; Sergio Sayas, ex diputado de UPN; Dani Sirera, portavoz del PP en Barcelona; o la senadora aragonesa Rocío Dívar”, se lee hoy en un periódico. Entonces, ¿quiere decir que o bien entran los cinco primeros, o sólo lo hace la sexta mencionada? ¿Que van todos a la vez? ¿O que quizás alguno cualquiera de los seis citados puede quedar excluido?
Esa 'o' que cierra el lazo de los seis nombres deja abierto cuántos de ellos cumplen la acción del enunciado. Tal vez sugiera que quien lo decide se encuentra ante una disyuntiva. Con la copulativa ‘y’ sería una oración irreprochable que definiría con exactitud lo que se supone que la noticia pretende decir: que los seis a una ingresan en el sanedrín del partido. No era tan difícil concretarlo.
/Julio Miravalls
