Viernes, 2 de agosto de 2024

En medio del derrumbe, un balón de fútbol, iluminado y señalado por una flecha. ¿Qué pintaba ahí? /JM
Derrumbe olímpico
Para una vez que vienen los bomberos a casa, ya es mala pata que le pille a uno fuera. Pero peor hubiera sido que el derrumbe de ese murete hubiera pillado a alguien debajo.
Ahora, lo que la evidencia de la pésima conservación de la finca colindante no puede mitigar es el estupor por ese balón de fútbol en medio de los cascotes.
¿Qué pinta ahí? ¿Tuvo algo que ver con el desplome de los ladrillos? ¿Los tumbó un balonazo, o es una especie de homenaje a estos días olímpicos, que llegan justo detrás de la Eurocopa...?
Probablemente la realidad más prosaica sea que los chavales, jugando, lo colaron por encima de la valla y el huraño vecino jamás lo devolvió. Se quedó ahí, como parte de un paisaje desolado y abandonado, esperando que algún golpe de suerte le permitiera alguna vez regresar al juego.
El golpe, evidentemente, se ha producido. Pero la cinta de los bomberos sigue prohibiendo la resurrección de ese balón.
/Julio Miravalls
