Miércoles, 29 de mayo de 2024


Publicidad de los partidos recibida en el buzón de casa. /JM

Hemos salido rana

Dicen que si echas a una rana a un caldero con agua fría y la vas calentando lentamente, el batracio se queda tan pancho y sin enterarse de nada hasta que está cocido para comérselo a mordiscos. Muerto.

Aquí estamos hechos una ranita desde hace por lo menos cinco años. El caldero político hierve y borbotea, con el agua a punto ya de evaporación, y nos da todo lo mismo. Los políticos se cascan los mayores disparates y aunque cada vez los petardazos sean más gordos, ni los escuchamos. Hombres-rana del todo.

Sobre todo en época electoral que, por otra parte, se ha convertido en nuestro estado natural. El agua hierve de continuo. A cada escándalo que le surge al Gobierno, retumba el contrapunto de alguna otra enormidad que distrae, para que la ranita no se aburra en el caldero. Y que conste que se habla del Gobierno, porque es el que tiene que hacer las cosas de mandar y al que la higiene democrática requiere controlar.

Ahora llegan al buzón los papelillos propagandísticos con los que los partidos pretenden ganarse nuestros votos europeos (es un decir, porque esa partida la juegan en otros medios) y se demuestra que los políticos nos toman por tontos, lelos, ignorantes y con la capacidad intelectual de un infante de primaria.

Son elecciones para el Parlamento Europeo y la palabra "parlamento" sólo se menciona en uno de los folletos recibidos (el del PP). Son elecciones para una legislatura de cinco años, en los que se tendrían que hacer planes, fijar objetivos y plantear estrategias. Y no aparece ni un mínimo esbozo de programa de verdad, aunque sea en cuatro líneas, en ninguno de ellos.

La cosa oscila entre los que envían literalmente un tebeo, con viñetitas, hasta los que no se atreven a colocar la foto de los firmantes del papel. Que casualmente son los más conocidos: el primer ministro y su muleta verde, candidata a condición de que le procuren un cargo de mandamás en Bruselas. Si no, se queda aquí.

Puede que esos dos no se hayan atrevido a poner foto en Madrid, donde no son muy bien vistos, para que no se las repinten con bigotes, barbas y cuernos. Igual en el resto de España si sacan los caretos... Aunque es para sospechar que tampoco aparezca el puño y la rosa, mientras que sí luce bien visible en la propaganda del PSOE el símbolo de la suma, "+", y, reiterativamente, las palabras "Más Europa". A lo mejor esperan que los confundan con otros y pillar algo por ahí, ya me entienden, ¿no?

Todo muy simbólico y subliminal en estas elecciones. Siendo cierto, por otra parte, que la ciudadanía no se toma demasiado en serio lo de votar para Europa. Se perdona hacer campaña con cualquier argumento que no tenga nada que ver. Incluso los de Vox aprovechan para decir que, en Bruselas, PSOE y PP "votan lo mismo en el 89% de las ocasiones", como si eso fuera malo. Si hicieran lo mismo en España... ¡Dichosa rana!

Y conviene recordar que toda España es circunscripción única en las europeas. En 1989, gobernando el PSOE de Felipe González, hubo un voto de castigo que entregó 43.000 papeletas a Herri Batasuna procedentes de todo el país, pese a que todo quisque sabía que era el partido de ETA.

Lo malo es que, ahora, cuando sus herederos pastan también en la cuadra del Gobierno, no se ve a qué opción se podría votar para que note que es una bronca de chirigota...

Vamos, que esta vez hasta nos van a obligar a votar en serio. Aunque sea sin saber para qué quieren el voto los elegidos. /Julio Miravalls