Miércoles, 17 de enero de 2024


Viandantes con paraguas por una calle de Madrid. /JM

La vida bajo un paraguas

Llueve. Decían ayer en la tele que los pantanos de Madrid están al 80%. Y sigue lloviendo. Se le va a poner difícil a Pedro Sánchez en la próxima negociación, cuando Puigdemont le exija para Cataluña, que están de sequía y a punto de prohibir ducharse después de los partidos de fútbol, que allí tiene que llover un 5% más que en Madrid. Garantizado por ley. Y si no, que le hagan un trasvase desde el Manzanares.

Mientras, por la calle reverdecen los paraguas y los charcos mesetarios entre baldosas latosas que no se alinean ni consigo mismas. Los coches salpican a los perros que se distraen junto al bordillo. Es tiempo de quejarse por la lluvia.

El paraguas es como una metáfora de la incertidumbre vital. Si lo llevas y no llueve, es inevitable maldecir la carga. Si llueve y no lo llevas, el inoportuno olvido. Y casi es peor si lo llevas y llueve. Puedes decidir cuándo lo abres, en qué momento está cayendo la suficiente cantidad de agua para justificar el engorro de caminar chocando contra otros paraguas. Pero, ¿cuándo es el momento de cerrarlo? Eso ya no es tan sencillo. ¿Quizás cuando tienes la impresión de que escampa y sólo caen cuatro gotas, o cuando estás convencido de que si todos los demás ya lo han cerrado será por algo?

¿En qué momento se siente el caminante más idiota por el contraste: cuando es el único que lleva el paraguas abierto, o cuando es el único que lo lleva cerrado?

La vida bajo el paraguas es como la vida misma, valga la redundancia: te fijas en los demás, los demás se fijan en ti, molestas, te molestan, tropiezas con otros y, al final, siempre acaba algún hombro mojado, porque nunca te tapa del todo. Puedes sentirte protegido, hasta que una racha de viento le da la vuelta a la tela y comprendes que todo el entramado depende de unas simples y frágiles varillas.

Pero cae la lluvia en Madrid y, con o sin paraguas, eso está bien. “Falta hacía ya”, que habrían dicho los antiguos. /Julio Miravalls