Miércoles, 18 de octubre de 2023


Momento de la ceremonia de firma del acuerdo entre Artem Takhtarov, segundo secretario de la Embajada de Ucrania en Letonia (izda), con el ministro de Transporte letón, Kaspars Briškens. / 5G Techritory

Reconstruir Ucrania ya

(RIGA, LETONIA) La conferencia 5G Techritory, que se celebra en la capital de Letonia, ha sido escenario de un acto que parece un tanto anticipado a la realidad de los hechos, pero está dotado de una alta carga de significación política.

Letonia y Ucrania han firmado un memorándum de cooperación de diez puntos, por el que el país báltico compromete su ayuda y apoyo para "el restablecimiento inmediato de Internet de banda ancha, apoyar el desarrollo de la infraestructura de tecnologías de la información y las comunicaciones del país y su integración en la UE".

El suceso es tan peculiar que la firma estaba previsto que se produjera entre el ministro de Transportes letón, Kaspars Briškens, y el viceprimer ministro de Innovación, Desarrollo de la Educación, la Ciencia y las Tecnologías y ministro de Transformación Digital de Ucrania, Mykhailo Fedorov. No ha sido así.

El vicepremier ucraniano ha sido llamado inesperadamente a primera línea, en la guerra que su país está librando con la invasora Rusia, así que ha sido sustituido en el último minuto por Artem Takhtarov, segundo secretario de la Embajada de Ucrania en Letonia.

El comunicado oficial del acto señala que los daños causados por invasión rusa de 2022 suponen ya más de 2.000 millones de dólares en infraestructuras TIC, "incluidas más de 4.000 estaciones base y 60.000 kilómetros de líneas de fibra óptica destruidas. El 12,2% de los hogares han perdido el acceso a los servicios móviles, la infraestructura de Ucrania tendrá que ser reconstruida". Lo cual se considera una oportunidad para "lanzar el 5G en UCrania".

El memorándum describe 10 áreas clave para la colaboración:

1. Apoyar el restablecimiento inmediato de Internet de banda ancha.

2. El análisis y la búsqueda de soluciones para la modernización de la infraestructura de acceso a Internet de banda ancha a fin de garantizar una conectividad a Internet segura, sostenible, centrada en el ser humano e inclusiva a largo plazo.

3. Facilitar la integración en las comunicaciones electrónicas de la UE.

4. Proporcionar asesoramiento e intercambio de mejores prácticas en el diseño de leyes y bases reglamentarias de acuerdo con las mejores prácticas de la UE e internacionales.

5. El intercambio de experiencias y la realización de cursos de formación para fortalecer la capacidad humana de las partes y otras partes interesadas en las comunicaciones electrónicas y el espectro de frecuencias radioeléctricas, el desarrollo de infraestructuras de acceso a Internet de banda ancha y las innovaciones.

6. Facilitar la mejora de las redes de comunicaciones móviles y su calidad en Ucrania, incluido el lanzamiento de tecnologías 5G, verificadas mediante cartografía y consulta pública.

7. La promoción de la asociación entre los proveedores de redes y/o servicios de comunicaciones electrónicas que operan legalmente dentro de la jurisdicción de las partes, con el fin de restaurar la infraestructura de acceso a Internet de banda ancha.

8. Estudiar las posibilidades de cooperación en relación con el desarrollo de la infraestructura de acceso a Internet de banda ancha en las rutas ferroviarias y por carretera de Ucrania, sobre la base de la experiencia de Letonia con Rail Baltica.

9. Apoyar a Ucrania en el entorno digital internacional, es decir, en la UIT, la CEPT, la red BCO, etcétera.

10. Promover la participación de Ucrania en los programas y proyectos internacionales de apoyo técnico de la UE, en particular el Mecanismo «Conectar Europa» (MCE).

Por supuesto, aunque el comunicado no lo dice, lo deseable sería que acabase la guerra cuanto antes, para no tener que plantearse ninguna de esas operaciones bajo las bombas. Y, lo que sí ha dicho ya explicitamente la Comisión Europea es que habrá que esperar a ese momento para empezar a hablar seriamente de la integración ucraniana en la UE y hacer efectivo, en consecuencia, ese comprometido apoyo letón.

Ucrania ya pudo haber iniciado esas conversaciones hace un decenio, si no hubiera cambiado entonces súbitamente de opinión, dos días antes de firmar con la UE el acuerdo para iniciar conversaciones, y en cambio aceptar un préstamo exprés de Putin, de 1.000 millones de dólares. Un año después, Rusia lanzó la primera invasión, quedándose con Crimea y territorios del Dombás. /Julio Miravalls