Jueves, 31 de agosto de 2023


Cargadores eléctricos fuera de servicio. Son esas cosas 'abrigadas' con una funda, tras el coche negro. /JM

Cargadores eléctricos

Circulan más estadísticas sobre coches eléctricos que los propios coches eléctricos que circulan: que si superan en ventas a los diesel, que si hacen falta tantos mil cargadores de alta velocidad (o de media velocidad, o cargadores a secas), que si hay que garantizar puntos públicos de carga cada cuantos kilómetros de carretera... Pero, al final, todo se resume en una pregunta: ¿dónde demonios puedo recargar la batería de mi coche?

La gracia de la imagen, hay que fijarse un poco, es que detrás de ese coche negro tan estupendamente aparcado en una gasolinera madrileña hay dos puntos de carga que se adivinan fenomenales. Se adivinan, porque no se los ve. Llevan meses instalados con esa gabardina que los oculta. Al menos desde el comienzo de la primavera. Y se han chupado todos los calores del verano sin destaparse ni siquiera un poquito.

La instalación, a simple vista, tiene buena pinta. El tejadillo está cubierto por paneles solares, para poder presumir de energía verde (anda que no se habrán desperdiciado kilovatios con el solazo de este verano), pero no sirve para nada. No se puede enchufar un coche a través de esas fundas que protegen los postes eléctricos.

Y es que la electrificación del automóvil en España se está haciendo así: a trompicones, improvisando, haciendo chapuzas y con una insoportable carga de burocracia. ¿Dónde cargan su coche a pilas los propietarios? Por experiencia propia se puede decir que el que no disponga de un garaje con su propio enchufe va dado. Y se puede pasar un año esperando esas ayudas prometidas por el Gobierno (gestión delegada a las Autonomías), entre burocracias, requisitos y asignación de fondos. Aunque sea cosa de los gobiernos regionales, el dinero tiene que llegar de arriba del todo.

Es una ecuación llena de incógnitas. Empezando por la pregunta clave: ¿de dónde saldrá la electricidad necesaria si a todos los propietarios de coches contaminantes les da por electrificarse urgentemente? Puede afirmarse que un automóvil que consiga hacer más de 50 o 60 kilómetros consumiendo 10 kilovatios es bastante eficiente. Para una mayoría de conductores ese puede ser el kilometraje de un par de días y para un hogar medio, ese consumo eléctrico puede acercarse al gasto de un día. Es decir, muy a ojo de buen cubero, un hogar que incorpore coche eléctrico (y lo use a diario), incrementará su demanda eléctrica en un 50%. Son cálculos a lo bruto, ¿eh?, pero si lo escalamos un poco y pensamos en los planes del Gobierno para eliminar la fuente nuclear, que aporta un fijo en torno al 20% del consumo eléctrico nacional, ¿de dónde saldrán los kilovatios, si tiene éxito el ecológico llamamiento a electrificar el parque móvil de los particulares?

En cuanto a los enchufes públicos, ya se ve. Pocos y en el caso de la imagen, fuera de uso. A lo mejor le falta todavía algún papel. Pero otros que sí están disponibles, también tienen sus historias. Contemos una:

Un pueblo extremeño (de los más grandes). Gasolinera Repsol con un par de postes y cuatro enchufes, presididos por un cartel que, más o menos, dice: "Tiempo máximo de carga, una hora. Precio por kw, 30 céntimos. Pago mínimo, 4,60". Si el cacharrito suministrase al auto de paso al menos la mitad de la energía que dice (hasta 40 Kwh), una batería de menos de 14 kilovatios se cargaría como mucho en tres cuartos de hora y pagaría algo más de cuatro euros. El cargo mínimo, quizás. Pero resulta que el sistema sólo carga a 3,4 kwh. Y al cabo de una hora se desconecta, deja la batería casi en ayunas y cobra el mínimo exigido. Es decir que cada mísero kilovatio sale por más de un euro.

Luego dirán los exegetas verdes que los híbridos enchufables suelen andar demasiado con el motor de gasolina... /Julio Miravalls