Lunes, 26 de junio de 2023


Foto JM

41 grados a la sombra

Los madrileños tenemos bien aprendido que el termómetro miente más que un político investido de gobierno. Sobre todo esos que ofrecen sus cifras luminosas recalentadas a la luz del sol. Hay un viejo dicho, "40 grados a la sombra", para referirse a los días verdaderamente calurosos del año. Pero en esos termómetros callejeros se queda corto, para pasmo de ingenuos, reflejando a veces temperaturas que se acercan (o superan) a los 50 grados. Cuando la calle está a treinta y muchos, no hay que asustarse de que una marquesina entre sol y sombra diga 41. Pero, ya lo sabemos, vivimos en esa película en la que siempre alguien grita "¡vamos a morir!". Si nos pillan los inspectores de Trabajo por la calle nos mandan a todos a confinamiento. Menos mal que Yolanda los tiene en huelga.