NOTA DE PRENSA
Bruselas, 18 noviembre de 2016
Gracias el lanzamiento ayer de cuatro satélites Galileo, la constelación Galileo consta actualmente de 18 satélites en órbita de un mínimo necesario de 24 para una cobertura mundial. Esta es la primera vez que se ha utilizado para Galileo un lanzador europeo, Ariane-5. Los nuevos satélites ahora acelerarán el despliegue del sistema global de navegación por satélite europeo Galileo.
Maroš Šefčovič, Vicepresidente responsable de la Unión de la Energía, ha declarado: «el último lanzamiento de Galileo demuestra que Europa se encuentra en la vanguardia de los avances tecnológicos espaciales y dispone ahora de un acceso autónomo al espacio. Galileo aportará beneficios concretos a los ciudadanos, las empresas y las autoridades públicas. Con sus precisos servicios de navegación por satélite apoyará una amplia gama de servicios, desde el transporte, la agricultura, la salud, las redes eléctricas, las transacciones, las operaciones de rescate a muchos otros».
Elżbieta Bieńkowska, Comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, ha señalado: «el lanzamiento de Galileo ha sido un gran éxito. Con más satélites en órbita, Galileo pronto estará en condiciones de ofrecer los primeros servicios para sus usuarios. También vamos a aprovechar el éxito del lanzador Ariane V para garantizar a Europa un acceso autónomo al espacio y reforzar la posición de Europa como un actor espacial esencial.»
Como elemento importante de la Estrategia Espacial, Galileo aportará precisión adicional en los servicios de información de posicionamiento y temporización mundial cuando sea operativo. Como parte de los servicios iniciales, próximamente disponibles, Galileo contribuirá a apoyar las operaciones de búsqueda y salvamento, los servicios de emergencia y las fuerzas policiales, así como proporcionará datos obtenidos por satélite sobre posicionamiento, velocidad y determinación de la hora de libre acceso.
Se espera que Galileo sea plenamente operativo a partir de 2020. Para esa fecha, se espera que contribuya a mejorar la navegación a bordo de los vehículos y las señales de telefonía móvil, refuerce la seguridad del transporte por carreta y por ferrocarril y sirva como catalizador para la creación de puestos de trabajo de I+D o de alta tecnología en toda Europa.