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PROYECTO MUJERES E INGENIERÍA, PRIMERA EDICIÓN

Las 'mentees' del STEM

44 mentoras y sus 60 tuteladas concluyen el programa apadrinado por la RAI para «romper el techo de cristal» femenino en carreras de ciencia y tecnología

JULIO MIRAVALLS | 09/06/2017
«Este proyecto ha roto mis expectativas, lo que podría ser considerado como un fracaso ingenieril de planificación» afirma desde el estrado Sara Gómez, directora del programa de mentoring Mujer e ingeniería, que cierra su primera edición sin dar crédito al extraordinario éxito del ejercicio iniciado en febrero.

Gómez, ingeniera, profesora e investigadora en la Universidad Politécnica de Madrid y disertadora con retranca («el programa es un éxito», añade luego, para no dejar equívocos), ha cargado sobre su entusiasmo una parte fundamental del proyecto concluido ayer, albergado por la Real Academia de Ingeniería, cuyo propósito es «romper el techo de cristal» de las mujeres en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

De los resultados del primer curso dan cuenta los números recopilados por Julio Rodríguez, director de Red Mentoring de España, que hablan de cuatro meses de actividad, 44 mentoras (profesionales directivas todas ellas en diferentes empresas, ofreciendo su tiempo y su experiencia voluntariamente) que han tutelado a 60 mentees, jóvenes estudiantes de carreras STEM en la Politécnica de Madrid y en la Universidad Carlos III. En total han sido más de 300 horas de reuniones bis a bis, entre las alumnas y sus respectivas mentoras, con un promedio de hora y media. Además, han participado en tres workshops un webinar y un grupo de slack.

Un 40% del tiempo, siguiendo con el proyecto llevado a números «como nos gusta a los ingenieros», dice Rodríguez, se ha dedicado a la «orientación profesional». Un 30% ha sido para el «desarrollo de habilidades» de las mentorizadas, entre las que no es cosa menor aprender a comunicarse y hablar en público, exponer ideas, saber encajar en una reunión. Un 20% de la actividad fue para «un plan de desarrollo personal», incluido aprender a «conocerse a sí misma». Y por último un 10% ha sido para «preparar entrevistas de trabajo».



Todo ello se resume, como si fuera una encuesta de satisfacción, en que un 85% de las mentees considera que ha logrado las metas que se había marcado y el 79% de las mentoras también considera alcanzado el objetivo.

Pero la directora Gómez no se conforma: «Para la segunda edición queremos duplicar el número de mentoras. Hay que hacer una red de alumni, queremos que el programa se extienda. Y a las que habéis participado en este piloto -les dice a las muchachas que acaban de recoger su diploma- ¡sed embajadoras! Os voy a poner un objetivo: traed compañeras que puedan aprovecharse de esto como os habéis aprovechado vosotras. Haced una gran comunidad y que, cuando tengáis poder os acordéis de que un día alguien os ayudó».

Sara Gómez dice que también desea ver a «hombres implicados en el programa», que es un ejercicio de «solidaridad de las mujeres». Ya tiene peticiones de adhesión de otras universidades y empresas que también quieren integrarse.

La primera batalla, sacar adelante el proyecto, la ha ganado, pero se plantea muchas otras: «Hay que ir a los colegios, animar a las niñas, dar visibilidad a la mujer en estas actividades. No podemos perder talento, ni aguas arriba, ni aguas abajo».




543 palabras / etiquetas: STEM, mentoring, Mujeres e Ingeniería, Real Academia de Ingeniería RAI, Sara Gómez, Universidad Politécnica de Madrid, Universidad Carlos III
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